Es un tema curioso, en ocasiones queremos conocer algo de una persona que hace tiempo que no vemos, o simplemente, queremos contactar con un compañero del que no tenemos datos de contacto, entramos en Google, escribimos su nombre y apellidos, y ya está, si esa persona existe, aparecerá de un modo u otro…
Si no tenemos datos, puede ser por dos razones, la primera es que se haya quedado anclada en un tiempo anterior, sin querer saber nada de Internet, es algo posible, y respetable.
La segunda es que esa persona, a pesar de hacer un uso de la Red, no aparezca.
La cosa cambia, dependiendo de si estamos hablando de un particular, que si hablamos de una empresa o un autónomo, para estos últimos no aparecer, o aparecer demasiado alejados de los primeros puestos en un buscador, puede ser un fracaso.
Hoy en día, cualquier persona utiliza Internet para tener referencias, y es que en el momento en el que pongamos nuestro nombre y apellidos, aparecen otros que tienen nuestras credenciales.
En mi caso hay unos cuantos “Javieres Arévalo”, informáticos como yo, que es lo que más abunda, escritores, artistas, periodistas, algún jugador de rugby, etc.
Tengo suerte de que todos los que tienen mi nombre, y aparecen en Internet, son auténticos cracks.
Podría repercutir de forma muy negativa que alguien llamado como yo fuera un criminal, por ejemplo…
En nombres de dominio, decidí hace bastante tiempo adquirir javierarevalo.com, es mi nombre, y por tanto quiero disponer de él, tener mi página web con mis servicios, o mis anécdotas, o lo que sea, pero eso sí, sólo adquirí un dominio, porque comprendo que cualquiera de los otros, llamados igual que yo, tienen derecho a disponer de un nombre de dominio con sus credenciales.
Si ahora mismo apareciera un actor o un cantante famoso, o incluso un jugador de fútbol o baloncesto, que arrastrara a las masas, tendriamos un grave problema, porque mi nombre de dominio no está en venta.
Y lo digo con la boca grande, que no vendo mi dominio por nada en el mundo, que no lo tengo para eso, y que si me vinieran con medio millón de Euros, me lo pensaría mucho, y me lamentaría toda la vida, pero no vendo mi identidad en la red
…
Bueno por medio millón de Euros, quien sabe